Cracovia

Antigua capital de Polonia, Cracovia continúa constituyendo una de las ciudades más importantes del país y gracias al excelente estado de conservación de sus construcciones y a su rico patrimonio artístico y cultural constituye una de las ciudades más bellas de toda Europa.

El casco antiguo de Cracovia conserva hermosas construcciones de estilo gótico, barroco y renacentista gracias a las cuales fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Más de dos millones de personas hacen turismo en Cracovia cada año y es que, además del indudable atractivo de la ciudad y del encanto de sus gentes, en las proximidades se pueden encontrar interesantes lugares como las minas de sal de Wieliczka y el campo de concentración de Auschwitz.

Los orígenes de Cracovia

Los restos arqueológicos han mostrado que la zona donde se ubica Cracovia, junto al monte Wawel y la ribera del río Vístula, ya estuvo habitada durante el Paleolítico. En el siglo VI llegó a la zona de Cracovia el pueblo vislano o vistulano, una tribu eslava que se instaló en la colina de Wawel.

En el siglo IX, cuando San Metodio se encontraba evangelizando a los pueblos eslavos de la zona, se dice que los vistulanos tuvieron un mítico y poderoso gobernante al que la leyenda atribuye la fundación de Cracovia, el legendario jefe Krakus. Está documentado por un escrito de un viajero sefardí, que en el año 966 la ciudad de Cracovia era ya un importante centro de comercio.

Parece ser que los vislanos fueron los primeros, entre los pueblos eslavos de la zona, en organizarse como estado y que pudo ser el germen de Polonia. Lo que sí se conoce es que en el siglo X ya formaba parte de Polonia y que fue capital de un voivodato, que era como se denominaba a las divisiones territoriales en Polonia. Cracovia fue el primer foco del cristianismo en Polonia y en el siglo XI ya contaba con un obispo.

Cracovia capital de Polonia

En el año 1038 Casimiro I el Renovador hizo de la ciudad de Cracovia su sede, pasando a ser la capital de Polonia. En el siglo XI se inicio la construcción de la Catedral de Wawel.  Cracovia fue la capital de Polonia desde 1038 hasta 1596, fecha en que Segismundo III Vasa trasladó la capital a Varsovia.

En el siglo XIII la ciudad sufrió varias invasiones tártaras siendo destruida y restaurada por colonos alemanes. En 1257 recibió carta de franquicia, acogiéndose al derecho de Magdeburgo, muestra de la importante penetración e influencia germánica.

En 1291 los polacos eligieron para el trono a Wenceslao de Bohemia, proclamándose rey de Polonia en 1300. Cracovia pasó a depender de una dinastía checa.

En 1311 y 1312 Cracovia se levantó contra las tropas de ocupación y en 1320 proclamó como rey de Polonia a Ladislao I Lokietek.

De 1333 a 1370 gobernó Polonia el rey Casimiro III el Grande, el gran reformador de Polonia. Su reinado convirtió a Cracovia en un importante centro comercial, político, cultural y científico. En 1364 mandó fundar la Universidad de Cracovia.

Desde 1386 hasta 1572 la dinastía Jagellón, la más importante de la historia de Polonia, ocupó el poder. El matrimonio de una hija de Luis I el Grande, Eduviges, con un Jagellón, el gran duque de Lituania, dio como fruto la formación de la República de las Dos Naciones.

Polonia y Lituania unidas fueron una de las grandes potencias europeas de la época y atesoraron un inmenso poder que se extendía desde el Báltico hasta el Cáucaso. Cracovia fue el centro político de aquel estado bicéfalo.

En 1440 se coronó en Cracovia a Ladislao III como rey de Hungría. Este acontecimiento convertiría Cracovia en un estado católico rodeado de germanistas, ortodoxos e islamistas otomanos.

Cracovia vivió continuas luchas contra el poder germánico. Las guerras debilitaron Polonia y, aunque detuvo el peligro alemán, surgió el ruso.

El hecho de que el poder económico se fuera desplazando paulatinamente hacia Poznan, al norte del país, por un lado, y, por otro, la ansiada búsqueda de una salida al mar Báltico por la Pomerania, contribuyeron a que en 1596 el rey Segismundo III Vasa trasladase la capital más al centro del país, de Cracovia a Varsovia.

Perdida la capitalidad, Cracovia mantuvo su prestigio como lo muestra el hecho de que la Catedral de Wawel continuó siendo el lugar de coronación de los reyes de Polonia.

Caída y reparto de Polonia

En 1648 estallaron revueltas por la distribución de tierras y poder, las llamadas "guerras cosacas". Un noble polaco, Bogdan Khmelnitski, derrotó y expulsó a la dinastía Vasa.

Tras la caída de la dinastía Vasa, el vacío de poder fue aprovechado por los rusos que ocuparon el país. Posteriormente fueron los suecos los que llegaron a ocupar toda Polonia saqueando a la propia Cracovia.

Tras las guerras cosacas Polonia perdió su supremacía europea y quedó arruinada. Rusia se anexionó a Ucrania, que hasta entonces era polaca.

Hubo una pequeña reacción nacional polaca y nombraron rey a Juan III que pasaría a la historia por vencer a los turcos que sitiaban Viena. La recuperación de la nación duró poco y, poco después, comenzarían los repartos de Polonia.

A partir de entonces Cracovia participó de la triste historia de Polonia. Empobrecida y despoblada, Cracovia sufrió las consecuencias de las rivalidades entre Suecia, Francia, Prusia, Austria y Rusia, y padeció en su suelo numerosas guerras de las grandes potencias.

En 1772 se produjo la primera partición de Polonia entre Rusia, Austria y Prusia. En 1784 pasó a manos de Prusia.

En 1792 los rusos invadieron Cracovia y crearon la Confederación de Targowica.

En 1793 Polonia sufrió la segunda partición, entre Rusia y Prusia, Cracovia pasó a manos rusas hasta 1794.

En 1795, tras el tercer reparto de Polonia, los partícipes decidieron suprimir la denominación de reino de Polonia para siempre. Polonia dejó de ser estado durante más de 100 años.

En 1796 pasó a depender de Austria.

En 1807, tras derrotar a Prusia, Napoleón creó El Gran Ducado de Varsovia al que se incorporó Cracovia en 1809.

La llegada de Napoleón dio aires a las esperanzas de los polacos por su independencia.

Tras la caída de Napoleón el Congreso de Viena acordó de nuevo la división de Polonia entre austriacos, prusianos y rusos. Sólo Cracovia se libró y las potencias europeas reconocieron a la Ciudad Libre de Cracovia que comprendía un pequeño territorio y que, formalmente, era una república independiente.

La Ciudad Libre de Cracovia pasó a ser el símbolo del independentismo polaco, un lugar de peregrinación, convirtiéndose en el centro intelectual, cultural y religioso de Polonia.

En 1846 estalló una insurrección en la Ciudad Libre de Cracovia que fue aprovechada por Austria para acabar con la pequeña república y anexionársela de nuevo.

En 1850 Cracovia sufrió un gran incendio.

Cracovia en la Republica de Polonia

Durante la Primera Guerra Mundial Cracovia fue el centro político de Polonia. Allí se instaló el comité nacional y los alemanes la convirtieron en sede de su Cuartel General creando el germen de un estado polaco pro alemán.

Tras la Primera Guerra Mundial, en 1918, Polonia recuperó su soberanía y Cracovia se incorporó al nuevo estado.

Durante la Segunda Guerra Mundial se estableció en Cracovia el gueto judío de Podgorze.

Cracovia fue liberada por las tropas soviéticas que no la abandonarían hasta la caída de la URSS.

En 1978 fue elegido papa el arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, que dirigiría la iglesia católica como Juan Pablo II hasta su fallecimiento en 2005.

En 1980 se inició en Gdansk la andadura del Sindicato Solidaridad, que contribuiría a la plena independencia de Polonia tras la caída de la Unión Soviética.

Hoy, la antigua capital de Polonia es un lugar de peregrinación para todos los polacos.

Cracovia es una ciudad moderna, la tercera más grande de Polonia y una de las ciudades más visitadas de Europa. Méritos no la faltan: durante las dos guerras mundiales no sufrió grandes daños y en 1978 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Qué ver en Cracovia

De entre los cientos de lugares de interés y monumentos que ver en Cracovia, hay algunos que no se puede perder ningún viajero.

Campo de concentración de Auschwitz-Birkenau

Construido tras la invasión de Polonia por los alemanes, el complejo de campos de concentración de Auschwitz fue el mayor de los establecidos durante el régimen nazi.

Localizado a unos 70 kilómetros de Cracovia, constituyó el principal centro de exterminio de la historia en el que murieron asesinadas más de un millón de personas.

Actualmente es posible visitar dos campos: Auschwitz I, el campo de concentración original, y Auschwitz II (Birkenau), construido posteriormente como campo de exterminio.

Auschwitz I

Construido en 1940 para albergar a los prisioneros políticos polacos que ya no cabían en las cárceles, Auschwitz I fue el campo de concentración original y el centro administrativo del complejo que se construyó posteriormente.

Los primeros en llegar al campo fueron los prisioneros políticos del ejército polaco, pero no tardaron en seguirles miembros de la resistencia, intelectuales, homosexuales, gitanos y judíos.

A lo largo de los diferentes bloques del campo se pueden ver exposiciones en las que se muestran las condiciones en las que malvivían los prisioneros, además de una pequeña parte de la inmensa colección de los objetos que fueron robados a los prisioneros antes de asesinarlos. Botas, maletas, gafas, ollas…incluso pelo, que era vendido para la fabricación de telas que en ocasiones los nazis llevaban en sus abrigos.

Auschwitz – Birkenau

El segundo campo y el de mayor tamaño que se construyó es el que la mayor parte de la gente conoce como Auschwitz. Fue construido en 1941 en la localidad de Bikernau (a 3 kilómetros del campo principal) como parte del plan de la Alemania nazi conocido como “Solución final” en el que se pretendía aniquilar a la población judía.

El campo contaba con una extensión de 175 hectáreas y se encontraba dividido en varias secciones delimitadas con alambres de púas y verjas electrificadas.

Auschwitz – Birkenau no era un campo de trabajo igual que los demás, sino que se construyó con la función de exterminar a los prisioneros que entraban en él. Para ello fue equipado con cinco cámaras de gas y hornos crematorios, cada uno de ellos con capacidad para 2.500 prisioneros.

En el campo aún se conservan algunos barracones originales, las enormes letrinas y los restos de los hornos crematorios y las cámaras de gas que los nazis trataron de destruir antes de su precipitada huida.

El final de Auschwitz

En 1945 el ejército ruso avanzaba a pasos de gigante hacia Polonia, por lo que los nazis decidieron evacuar Auschwitz con duras marchas que para muchos de los prisioneros resultaron mortales.

El 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas liberaron a los prisioneros que quedaban en el campo, aunque por desgracia la mayoría de ellos se encontraban enfermos y apenas con vida.

Plaza del Mercado de Cracovia

La Plaza del Mercado de Cracovia es la plaza medieval más amplia de toda Europa. Sus 40.000 metros cuadrados son realmente sorprendentes.

La Plaza del Mercado de Cracovia (Rynek Główny), trazada en 1257, constituye el centro de la ciudad y cuenta con un importante significado histórico, cultural y social. A lo largo de los siglos ha sido el lugar elegido por los comerciantes y un impasible testigo de numerosos acontecimientos, tales como ceremonias, celebraciones y ejecuciones públicas, llegando incluso a adoptar el nombre de Adolf Hitler Platz durante la ocupación nazi.

Puntos de interés de la plaza

Rodeada por casas burguesas y palacios de origen medieval la plaza es el principal punto de reunión de los ciudadanos y turistas de Cracovia y siempre se encuentra animada.

Entre sus numerosas y agradables terrazas y los hermosos coches de caballos que esperan a sus clientes podríamos destacar los siguientes puntos:

Lonja de Paños (Sukiennice): Situada en el centro de la Plaza del Mercado, la Lonja de Paños fue inaugurada en el siglo XIII como una especie de “centro comercial” compuesto por tenderetes que más tarde se verían transformados en el edificio que es en la actualidad.

Basílica de Santa María: Con una imponente fachada flanqueada por dos torres de diferentes alturas, la Basílica de Santa María es uno de los principales monumentos de la ciudad.

Torre del Antiguo Ayuntamiento: Construida en el siglo XIV, esta torre de 70 metros de altura es la única parte que se conserva el antiguo Ayuntamiento de la ciudad. Es posible subir hasta la parte superior para ver la ciudad desde las alturas.

Iglesia de San Adalberto: Tan pequeña y modesta que podría pasar desapercibida, fue construida en el siglo X en el lugar en el que, según la leyenda, San Adalberto predicaba sus sermones.

El corazón de la ciudad

La Plaza del Mercado de Cracovia es el lugar más importante de la ciudad y resulta agradable recorrerla tanto de día, para disfrutar de su ambiente animado y sus agradables terrazas, como de noche, cuando las tenues luces le aportan un aspecto aún más romántico.

Fábrica de Oskar Schindler

Conocida a nivel mundial debido a su aparición en la película "La Lista de Schindler", la Fábrica de Oskar Schindler (Muzeum Schindlera) forma parte de la historia del país debido a que su dueño empleó todas sus fuerzas para salvar el mayor número de vidas durante la ocupación nazi.

¿Quién fue Oskar Schindler?

Afiliado del Partido Nazi en busca de oportunidades de negocio, Oskar Schindler fue un hábil hombre de negocios que fue reclutado por las SS como informante, algo que le permitió crear un vínculo con las altas esferas nazis.

Durante la invasión de Polonia Schindler adquirió una fábrica de ollas conocida como Deutsche Emaillewaren-Fabrik en la que decidió producir utensilios de campaña. Debido a que la mano de obra alemana era demasiado cara, decidió seleccionar a sus trabajadores entre los judíos que se encontraban en el campo de trabajo de Plaszow.

A medida que conocía más detalles sobre el atroz modo en el que los nazis trataban a los judíos, Schindler comenzó a tomar conciencia y negoció para que sus trabajadores pudieran mantenerse alejados de Plaszow dándoles cobijo en la fábrica.

Llegó un momento en el que la fabricación de ollas dejó de ser rentable, por lo que comenzó la construcción de cápsulas de proyectiles para lo cual dio órdenes de que una parte de ellos fueran defectuosos.

Schindler logró proteger a los trabajadores de su fábrica para que no acabaran en los campos de exterminio, salvando a más de 1.200 personas.

La Fábrica de Schindler

En la actualidad la Fábrica de Schindler alberga una exposición permanente titulada "Cracovia bajo la Ocupación Nazi entre 1939 y 1945". La exposición muestra la historia de la ciudad desde finales de 1939 hasta la "libertad" de la época comunista en la que se vio sumergida con el fin de la guerra.

El recorrido a través de la fábrica muestra exposiciones, reconstrucciones, imágenes y sonidos capaces de transportar a sus visitantes hasta el duro periodo que los judíos vivieron en Polonia durante la ocupación nazi.

Castillo de Wawel

Alzándose majestuoso sobre la Colina de Wawel junto a la orilla del Vístula, el Castillo de Wawel es uno de los complejos arquitectónicos más valiosos del mundo y el símbolo más representativo de Polonia.

Wawel en el pasado

La Colina de Wawel estuvo habitada desde el Paleolítico y miles de años después se construyó en el lugar un castillo de estilo gótico que se convirtió en la primera residencia de los reyes de Polonia. Con el paso de los años el castillo se fue remodelando y adquirió un carácter renacentista.

Con el traslado de la capital a Varsovia el castillo quedó en el abandono, siendo saqueado por el ejército prusiano y ocupado por los austriacos, que lo convirtieron en un importante punto de defensa. Se construyeron murallas y el interior del castillo fue modificado para su nueva función. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial el palacio se convirtió en la residencia del gobernador general de la Polonia Ocupada.

Después de tan numerosos e intensos avatares el castillo fue reconstruido en la medida de lo posible y actualmente es uno de los lugares más visitados de Cracovia.

Qué ver en Wawel

El Castillo de Wawel es bastante extenso y cuenta con numerosos puntos de interés. Estos son los lugares que pueden visitarse en lo alto de la colina:

Catedral de Wawel: Considerada el centro espiritual de Polonia, la Catedral de Wawel es un símbolo de la historia de la nación polaca.

Museo Catedralicio Juan Pablo II: Inaugurado en 1978 por Karol Wojtyla, el museo muestra diferentes objetos religiosos y valiosas insignias reales.

Cueva del Dragón: Conocida en toda Polonia, según la leyenda esta cueva fue el lugar en que vivió el Dragón de Wawel. La gruta cuenta con unos túneles 270 metros de longitud y llega hasta la orilla del Vístula, donde se puede ver una escultura del dragón.

Palacio Real: Primera residencia de los reyes de Polonia, el Palacio Real de Wawel fue construido en el siglo XI para convertirse en uno de los puntos clave en la historia del país.

El Palacio Real está dividido en diferentes estancias que se visitan por separado:

Wawel Perdido: Ubicada en los sótanos del palacio, esta exposición muestra el aspecto de la colina hace 1.000 años. Además de los restos del castillo gótico se pueden ver expuestos diferentes objetos procedentes de la Edad Media.

Salas de Estado: La exposición principal del castillo incluye varias salas en las que se conservan valiosas pinturas, muebles italianos del siglo XVI, hermosos tapices, techos de estuco y numerosos elementos originales.

Apartamentos Reales: Las salas pertenecientes a los Apartamentos Reales solamente se pueden visitar con una visita guiada en inglés o polaco, por lo que para los que no entiendan inglés es más recomendable visitar las Salas de Estado sin guía.

El Tesoro de la Corona y la Armería: A lo largo de numerosas salas se muestran piedras preciosas, numerosas armas y armaduras y algunos objetos de gran valor como la espada de coronación de los reyes polacos.

Museo de Arte oriental: Este apartado ubicado en antiguas estancias incluye algunas alfombras, sedas, tapices, cerámica china y porcelana japonesa.

Catedral de Wawel

Reconstruida en el siglo XIV tras quedar destrozada en diversas ocasiones, la Catedral de Wawel (Katedra Wawelska) constituye un lugar especial para los polacos debido a que representa un importante testimonio de la historia de la nación.

La catedral, localizada en la Colina de Wawel, cuenta con una historia de más de 1.000 años y desde su construcción se convirtió en el centro del poder eclesiástico y monárquico de Polonia, por lo que constituye el lugar de coronación tradicional de los monarcas polacos.

En el interior de la catedral

La Catedral de Wawel está repleta de puntos de interés y junto con la entrada os entregarán un mapa en el que están señalados para que no os perdáis ninguno de ellos. Estos serían los puntos más destacados:

Capilla de Segismundo: El oscuro interior del templo está repleto de capillas laterales entre las que merece la pena destacar la de Segismundo, un espacio renacentista bellamente decorado con estucos y pinturas que se encuentra coronado por una llamativa cúpula.

Mausoleo de San Estanislao: En el centro de la nave de la catedral destaca el brillante mausoleo de San Estanislao, patrón de Polonia.

Cripta: La catedral es el lugar de sepultura elegido para los reyes polacos y algunos héroes nacionales. Es posible ver los sarcófagos reales que fueron enterrados a lo largo de la historia en su cripta.

Campana de Segismundo: Uno de los principales atractivos de la catedral es la Torre de Segismundo, donde tras subir por una escalera de madera se puede ver la famosa Campana de Segismundo (Zygmunt Bell), una impresionante pieza de más de doce toneladas construida en el año 1520. Aún es posible oírla repicar durante algunas ocasiones especiales cada año.

Minas de sal de Wieliczka

Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978, las minas de sal de Wieliczka fueron visitadas por primera vez en el siglo XV y actualmente constituyen uno de los lugares más visitados de Polonia con más de 800.000 visitantes al año.

Wieliczka forma parte de las minas de sal más antiguas del mundo y han sido explotadas sin interrupción desde el siglo XIII hasta el día de hoy.

Las minas, conocidas con el sobrenombre de "la catedral subterránea de la sal de Polonia”, cuentan con una profundidad de 327 metros y una longitud de más de 300 kilómetros de laberínticas galerías a lo largo de los cuales se encuentran cámaras y capillas con hermosas figuras esculpidas que ilustran la historia de la minería de la sal.

Recorriendo las minas

La ruta turística descubre la interesante historia de la mina y permite el recorrido a través de 3,5 kilómetros de galerías a lo largo de los cuales se ven 22 cámaras con lagos subterráneos, antiguas herramientas y máquinas y diferentes esculturas y bajorrelieves realizadas por los mineros con bloques de sal.

El momento más sorprendente del recorrido llega con la visita a la Capilla de St. Kinga, una impresionante sala de 54 metros de longitud que cuenta con una exquisita decoración realizada sencillamente a base de sal.

Existen diferentes opciones para conocer las minas en función de los gustos del visitante. Estas son visitas alternativas que solo están disponibles para pequeños grupos: La ruta de los mineros, la ruta de los peregrinos, una visita especial para las familias y una visita que desvela los misterios de la Mina Wieliczka.

 

CASTILLO DE WAWEL

PLAZA DEL MERCADO



INTERIOR MINA DE SAL

PANORAMICA DE LA CIUDAD VIEJA