Sevilla

SEVILLA

Con un espíritu alegre y apasionado, Sevilla es una ciudad que destaca no solo por su gran importancia artística y arquitectónica, sino por contar con una palpitante historia que aún se siente a cada paso por el corazón de su casco antiguo.

Sevilla es una ciudad con encanto que se mueve al ritmo del flamenco, y es que, como dice la canción, Sevilla tiene un color especial. La ciudad se encuentra localizada en el sur de la Península Ibérica, es la capital de Andalucía y una de las ciudades más pobladas de España por detrás de MadridBarcelona y Valencia.

La capital hispalense se extiende en un enclave estratégico a orillas del Guadalquivir, río responsable de su gran importancia histórica debido a que convirtió la ciudad en un próspero puerto comercial que la uniría con "las Américas".

La capital andaluza cuenta con excelentes monumentos como la Catedral, la Torre del Oro, la Plaza de España o la Giralda, pero en ocasiones no es necesario nada más que perderse por las calles de los barrios de Triana o Santa Cruz, o disfrutar de un tranquilo paseo por el hermoso Parque de María Luisa, para conectar con las tradiciones de la ciudad y contagiarse de la energía andaluza.

Qué ver en Sevilla

Sevilla es una ciudad cargada de historia y sus monumentos reflejan el paso de diferentes culturas por la ciudad a través de los años. Descubre las visitas imprescindibles de Sevilla para sacar el máximo partido a tu viaje.

Giralda

Nacida como el alminar de la mezquita almohade de Sevilla y años más tarde reconvertida en el campanario de la Catedral, la Giralda es el monumento más emblemático de la ciudad y uno de los más visitados.

La Giralda fue construida durante el periodo musulmán con la inspiración de la Mezquita Koutoubia de Marrakech, aunque la parte superior fue finalizada durante el periodo cristiano.

Cuenta la leyenda que cuando los musulmanes se vieron derrotados pidieron que la torre fuera derribada para que no cayera en manos cristianas, algo que incitaría a Alfonso X a conservarla para pasar a formar parte de la historia de la ciudad.

La Giralda de un vistazo

La torre adquiere su nombre gracias a la escultura de bronce localizada en su parte superior, que funciona como una veleta, que es conocida como Giraldillo.

La Giralda cuenta con una altura de 101 metros con el Giraldillo incluido, superando en altura a la mismísima Torre de Pisa, e incluso a la mítica torre del reloj Big Ben de Londres.

El campanario de la Giralda cuenta con un total de 24 campanas entre las que destaca la de Santa María la Mayor por pesar una tonelada y media.

Recorriendo la Giralda

La mítica Giralda es una de las imágenes más famosas de Sevilla y, como tal, bien merece la pena dedicarle una visita.

Para acceder a la parte superior se realiza un recorrido que no resulta nada pesado para los visitantes. La torre cuenta con 35 rampas que se instalaron para que el sultán pudiera subir montado a caballo, que son las mismas que se utilizan en la actualidad.

Una vez en la parte superior, la ciudad se extiende a los pies de los visitantes para que disfruten de ella a vista de pájaro, admirando sus monumentos y callejuelas hasta donde les alcance la vista.

Catedral de Sevilla

Construida sobre los restos de la antigua mezquita de la ciudad, la Catedral de Sevilla es el templo gótico más grande del mundo y el tercero de mayor tamaño por detrás de San Pedro del Vaticano y San Pablo en Londres.

Echando la vista atrás

A finales del siglo XII se encargó la construcción de la mezquita de la ciudad. Un siglo después, cuando Sevilla fue conquistada por los cristianos, la mezquita pasó a convertirse en la iglesia de Santa María y catedral de la ciudad, conservando el gran alminar que se convertiría en la conocidísima Giralda.

La catedral cuenta con 10 puertas, siendo la principal la Puerta de la Asunción, y la más antigua la Puerta del Perdón, la única que se conserva de la antigua mezquita almohade. La Puerta del Príncipe, localizada en la hermosa Plaza del Triunfo, es una de las más transitadas por los visitantes.

Qué ver en la Catedral

Un paseo por la Catedral es un resorte que remueve los sentidos y resulta complicado centrar la atención en algún punto debido a sus impresionantes dimensiones y a que se encuentra repleta de brillo y esplendor.

El templo cuenta con un patrimonio artístico muy rico y variado y entre sus paredes pueden verse algunas obras maestras de la historia de la pintura. A continuación, indicamos algunos de los principales puntos de interés.

Retablo Mayor: Uno de los puntos más remarcables de la catedral es el retablo mayor, ya que es el más grande que existe en la cristiandad. Esta obra de arte elaborada en madera policromada cuenta con 400 metros cuadrados de superficie a lo largo de los cuáles se encuentran más de 200 figuras de diferentes santos.

Tumba de Cristóbal Colón: Este magnífico monumento es uno de los puntos en los que se centran las miradas de los visitantes. La tumba se encuentra sostenida por cuatro figuras alegóricas que representan los cuatro reinos que tenía España en aquella época.

Un paseo por las nubes: Es posible pasear literalmente por el techo de la Catedral. El recorrido por las cubiertas ofrece una panorámica única de la ciudad desde un punto de vista muy especial.

Patio de los Naranjos: Herencia directa de su pasado como mezquita, el Patio de los Naranjos es un remanso de paz repleto de luz y color, ideal para relajarse a la sombra de los árboles mientras se observa el templo desde el exterior.

Giralda: La torre del campanario de la Catedral es uno de los puntos más atractivos para los visitantes, ya que ofrece excelentes vistas tanto del templo desde las alturas, como del resto de la ciudad.

Impresionante e imprescindible

El conjunto formado por la Catedral, el Real Alcázar y el Archivo de Indias fue declarado Bien de Valor Universal Excepcional por la UNESCO en el año 2010. La Catedral constituye una visita imprescindible a la hora de conocer la ciudad y siempre consigue sorprender a sus visitantes con sus enormes proporciones y la riqueza de sus elementos decorativos.

Torre del Oro

La Torre del Oro es uno de los monumentos más emblemáticos de Sevilla, una antigua construcción defensiva con una ubicación estratégica a orillas del Guadalquivir que actualmente acoge el Museo Naval de la ciudad.

La torre, de 36 metros de altura, fue construida para proteger la entrada al puerto de los buques enemigos, por lo que en sus comienzos se encontraba unida con la Torre de la Fortaleza por medio de una fuerte cadena que cruzaba el río.

Cuenta la leyenda que la torre no solo contaba con una función defensiva, sino que era el lugar en el que tenían lugar los encuentros furtivos entre el rey y las damas que cortejaba. Años después, antes de acoger el museo, la torre también funcionó como capilla y prisión para diferentes miembros de la nobleza.

Museo Naval

Actualmente la torre alberga un museo que narra la historia naval de Sevilla dejando patente la importancia de su río para el desarrollo de la ciudad. Las exposiciones se encuentran divididas en dos plantas que permiten al visitante conocer la historia de la torre y el puerto además de descubrir instrumentos de navegación antiguos, maquetas y documentos históricos.

Sin lugar a duda, la parte más interesante de la torre es la terraza superior desde la que se obtienen excelentes vistas panorámicas del río y de gran parte de la ciudad.

Plaza de España

Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929, la Plaza de España de Sevilla es un espacio monumental y majestuoso que constituye no solo una de las principales señas de identidad de la capital hispalense, sino de todo el país.

La Plaza de España es una obra monumental y majestuosa y para su creación fueron necesarios 15 años de obras durante los cuales se emplearon 1.000 trabajadores al día.

Para la construcción de la plaza se utilizaron elementos tan sencillos y comunes como el mármol, el ladrillo tallado, la forja y los azulejos fabricados por los maestros artesanos de Triana.

Años después de la exposición la plaza cayó en el olvido y sufrió un periodo de abandono durante el cual se vio seriamente deteriorada, pero afortunadamente fue restaurada en profundidad para recuperar su brillo y su esplendor.

Un paseo por la Plaza de España

Extendiéndose sobre el Parque de María Luisa con una forma de elipse que se abre como si fuera un abrazo, la inmensa plaza está presidida por un gran edificio central que se encuentra enmarcado por dos torres de estilo barroco de más de 70 metros de altura.

El edificio está cubierto por una galería con techos artesonados que cubren 48 bancos con una hermosa decoración a base de azulejos que cuentan diferentes capítulos de la historia que representan las provincias españolas.

Uno de los principales atractivos de la plaza es un canal de 500 metros de longitud por el que se puede pasear en barca que se encuentra cubierto por varios puentes.

Una visita imprescindible

La Plaza de España es uno de los principales lugares de interés de Sevilla, por lo que compone una visita imprescindible. A pesar de que es muy común verla en fotos antes de visitarla, es uno de esos lugares que sorprende por su belleza, su tamaño y la complejidad de su arquitectura.

En varias ocasiones la plaza se ha visto convertida en el plató para el rodaje de diferentes películas de Hollywood como Lawrence de Arabia, El Dictador e incluso Star Wars.

Real Alcázar de Sevilla

Sobreviviendo a diferentes etapas de la historia que aún se ven reflejadas entre sus muros, el Real Alcázar de Sevilla es uno de los palacios más antiguos del mundo entre los que aún se mantienen en uso.

El Alcázar es un palacio fortificado localizado en el corazón de la capital hispalense declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que compone uno de los monumentos sevillanos que mayor número de visitantes atrae junto con la cercana Catedral.

Uno de los mayores atractivos del Alcázar es que en sus instalaciones aún se conservan restos de diferentes etapas históricas, por lo que se pueden ver vestigios de arte islámico y restos de estilo mudéjar y góticos, además de elementos renacentistas, manieristas y barrocos.

Un paseo por el Alcázar

El Alcázar de Sevilla es una construcción que sorprende a cada instante por la variedad y excelencia de sus instalaciones. El Patio de las Doncellas, ubicado en el Palacio del Rey Don Pedro, es uno de los puntos más atraídos por los flashes de los visitantes. Está presidido por una gran fuente central en la que es posible ver reflejadas las hermosas construcciones que lo rodean.

Otros puntos de interés a los que merece la pena prestar especial atención a lo largo del recorrido son los Salones de Carlos V, el Patio del Yeso, el pequeño Patio de las Muñecas o la antigua Casa de la Contratación, donde se llevaban a cabo los trámites entre España y el continente americano.

Como recién salidos de un cuento, los jardines del Alcázar están repletos de fuentes, naranjos y palmeras y componen un exuberante remanso de paz y frescor ideal para relajarse y alejarse del ruido y las prisas de la ciudad.

Archivo de Indias

Localizado en el corazón de Sevilla, junto a la Catedral y al Alcázar, el Archivo General de Indias es una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad donde se guarda el recuerdo de su esplendoroso pasado como puerta del comercio con las Indias.

Echando la vista atrás

Tras el descubrimiento de América, durante el siglo XVI los comerciantes acostumbraban a realizar sus negocios en la zona de la Catedral, hasta que, el cabildo, harto de la situación, decidió instalar cadenas alrededor del templo para mantener las distancias. En este momento el rey Felipe II encargó la construcción del edificio como sede de la Lonja.

En 1875 se decidió la creación del Archivo de Indias de la ciudad para reunir la documentación sobre la administración de las colonias españolas.

Descubriendo el archivo

El Archivo de Indias cuenta con cerca de 43.000 carpetas formadas por 80 millones de páginas además de unos 8.000 mapas. Como curiosidad, si ordenáramos de forma lineal toda esta documentación de incomparable valor histórico, podría llegar a ocupar más de nueve kilómetros de longitud.

Triana

Humilde, sencillo y auténtico. Localizado a orillas del Guadalquivir y unido al resto de la ciudad por el Puente de Triana, Triana es el barrio más especial y con más sabor de Sevilla.

El barrio de Triana es uno de los principales ejes de la cultura sevillana. Cuna de cantaores, bailaores, artistas y artesanos, Triana es un barrio de maestros alfareros que se concentran en las inmediaciones de la Plaza del Altozano, junto al Puente de Triana.

Los orígenes del barrio se remontan atrás en la historia hasta los tiempos en los que las legiones romanas establecieron allí su campamento. Los almohades construyeron un rudimentario puente que lo uniría con la ciudad, que posteriormente sería sustituido por el popular Puente de Triana.

Con una gran tradición marinera que lo llevó a formar a los marineros que zarparon hacia las Américas, Triana siempre ha vivido de cara al río, fuente de riqueza y base de su crecimiento, pero que también le haría pasar malos tragos debido a las grandes crecidas que provocaron numerosas inundaciones en la zona.

Qué ver en Triana

En un barrio tan lleno de vida como Triana no es necesario remarcar puntos de interés para visitarlos, sino que su encanto radica en pasear por sus calles y disfrutar de su ambiente especial. Estos son los puntos a los que merece la pena prestar atención:

Castillo de San Jorge: Construido sobre una antigua fortificación de origen visigodo, actualmente acoge exposiciones sobre su oscuro pasado relacionado con la Inquisición.

Mercado de Triana: Una de las mejores formas de tomarle el pulso al barrio es una visita de buena mañana al mercado de abastos para disfrutar de sus puestos de frutas, carnes y verduras.

Calle Betis: Extendiéndose al margen del río con sus alegres y características fachadas de colores, la calle Betis es una de las más emblemáticas de Sevilla.

Puente de Triana: Une Triana con el centro histórico de la ciudad, además de ofrecer hermosas vistas de ambas riberas del Guadalquivir.

Barrio de Santa Cruz

Santa Cruz es uno de los barrios más especiales y auténticos de Sevilla. Repleto de encanto, colorido y sabor, es una zona ideal para perderse entre sus estrechas callejuelas y encontrarse con algunos de los principales puntos de interés de la ciudad.

Recorriendo Santa Cruz

El entramado de callejuelas del antiguo barrio judío de la ciudad guarda numerosos capítulos de batallas religiosas en las que algunos judíos fueron asesinados en sus casas y otros fueron expulsados por los Reyes Católicos. Este ambiente cargado de historia ofrece una visión de la Sevilla más auténtica, repleta de patios y sinuosos callejones envueltos por hermosas edificaciones.

Uno de los puntos clave del barrio es la Plaza del Triunfo, un agradable espacio envuelto por la Catedral con su Giralda, el Archivo General de Indias y los Reales Alcázares, los principales monumentos históricos del corazón de la ciudad.

Santa Cruz es una de las mejores zonas para comer en los típicos bares de tapas, además de ser la zona ideal para dormir en las inmediaciones de los principales lugares de interés de la ciudad.

LA GIRALDA

CATEDRAL DE SEVILLA

REAL ALCAZAR

TORRE DEL ORO

PLAZA ESPAÑA